La historia de Carlota

«KELO-COTE® significa para mí, una nueva oportunidad de vida.»

Carlota presenta una cicatriz en el pecho tras una cirugía.

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«Podía sentir la cicatriz. Estaba muy elevada, muy irregular y se notaba mucho… me parecía aterrador.»

Tras 90 días de tratamiento con KELO-COTE®

Antes Después

Consciente de su cicatriz, se dio cuenta de que influía en su forma de vestir. «Me cubría, no quería que se viera. Sentía que no se veía bien.»

Descubrir KELO-COTE®

Carlota se emocionó al saber que había un tratamiento disponible mucho más simple y clínicamente probado.

 

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«Cuando me hablaron de KELO-COTE®, pensé: esto sí que promete. Quiero probarlo. Y me alegro de haberlo hecho.»

«He notado una gran diferencia. Mi cicatriz no es tan elevada. No es tan evidente. No está tan roja. Se camufla bastante bien. La gente ya no me pregunta qué es esa cicatriz o cómo te la hiciste. Así que me siento mucho más segura y estoy muy contenta con los resultados.»

Beneficios clave para Carlota

Ayuda a suavizar y aplanar las cicatrices abultadas

Transparente y sin olor (productos no UV)

Ayuda a reducir el enrojecimiento, alivia el picor y las molestias

Antes Después

Grandes resultados, gran valor

Además de la mejora del aspecto de su cicatriz, a Carlota le encantó lo cómodo y accesible que era KELO-COTE®.

«Es fácil de llevar encima. Su aplicación es muy sencilla, solo necesitas una capa muy fina.»

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«KELO-COTE® estaba dentro de mi presupuesto y podía permitírmelo. No necesitaba usar mucha cantidad y solo tenía que aplicarlo dos veces al día. Realmente ofrece una gran relación calidad-precio.»

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«Me siento mucho más segura y estoy muy satisfecha con los resultados.»

Consejos para los demás

Carlota recomienda tener paciencia, ya que los resultados no son inmediatos, pero vale la pena ser constante con KELO-COTE®.

«Nunca perdí la esperanza. No vi cambios en la primera o segunda semana, pero a partir de la tercera, cuarta y quinta semana empecé a notar la diferencia cada semana. Solo hay que aplicarlo según las indicaciones y dedicarle un poco de tiempo y esfuerzo. En la octava semana, el cambio fue enorme.»

Su mensaje para quienes tienen una cicatriz como la suya:

«Fue genial. ¡No tuve que llevar un frasco grande conmigo!»

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